El Departamento del Tesoro de Estados Unidos amplió su lista de organizaciones terroristas al incorporar al Cártel de Juárez y al grupo criminal Los Viagras, medida que fortalece las acciones financieras y legales contra ambas estructuras delictivas.
Con esta designación, las organizaciones quedan sujetas a sanciones económicas que incluyen el congelamiento de bienes bajo jurisdicción estadounidense, restricciones para realizar operaciones financieras y posibles medidas contra personas o empresas que les brinden apoyo material o mantengan relaciones económicas con ellas.
Las autoridades estadounidenses señalaron que esta decisión forma parte de la estrategia para incrementar la presión sobre organizaciones criminales vinculadas con el narcotráfico y otros delitos de alto impacto. Previamente, Washington ya había incluido en esta categoría a otros grupos, entre ellos el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Los Viagras mantienen su principal zona de operación en la región de Tierra Caliente, en Michoacán. De acuerdo con autoridades de ambos países, el grupo ha sido relacionado con actividades como tráfico de drogas, extorsión, secuestro y control de actividades económicas en diversos municipios. En 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ya había impuesto sanciones contra esta organización por su presunta participación en esas actividades ilícitas.
Por su parte, el Cártel de Juárez continúa con presencia en Ciudad Juárez y otras zonas del estado de Chihuahua. La organización, que alcanzó su mayor poder durante la década de los noventa bajo el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, mantiene operaciones relacionadas con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses indicaron que la incorporación de ambos grupos a la lista permitirá bloquear activos, impedir transacciones financieras y ampliar las facultades legales para actuar contra quienes colaboren o mantengan vínculos con estas organizaciones, como parte del endurecimiento de la política de Washington contra el crimen organizado transnacional.



