Aunque el Gobierno Federal reporta una disminución del 53 por ciento en los homicidios dolosos durante la administración de Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, advirtió que los resultados no significan que el problema de la violencia esté resuelto.
Al presentar un balance de la estrategia nacional de seguridad, el funcionario reconoció que todavía existen regiones del país que requieren atención constante, así como delitos que continúan representando un desafío para las autoridades.
García Harfuch sostuvo que las cifras favorables no deben utilizarse para declarar cumplida la tarea ni generar triunfalismos. Por el contrario, consideró necesario intensificar las acciones hasta que la reducción de los delitos tenga un impacto perceptible en la vida diaria de la población.
El titular de Seguridad atribuyó los avances a la coordinación entre instituciones federales y locales, particularmente al intercambio de información, las labores de inteligencia y la aplicación de los cuatro ejes que integran la estrategia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Señaló que uno de los objetivos centrales es recuperar el control territorial en las zonas afectadas por la delincuencia, reducir la impunidad y fortalecer las capacidades de las instituciones encargadas de brindar seguridad.
También destacó que la estrategia busca atender las causas que generan violencia, principalmente en comunidades donde las condiciones económicas y sociales incrementan la vulnerabilidad de sus habitantes.
Como parte del balance, García Harfuch informó que entre el 1 de octubre de 2024 y el 31 de agosto de 2026 fueron detenidas 67 mil 253 personas por delitos de alto impacto.
Además, mediante el denominado operativo Enjambre se reportó la detención de 111 servidores públicos presuntamente relacionados con actividades ilícitas.
En materia de armamento, las autoridades han asegurado 34 mil 352 armas de fuego. De acuerdo con la información presentada, alrededor del 80 por ciento tendría procedencia de Estados Unidos y el 61 por ciento corresponde a armas largas.
Los aseguramientos de narcóticos también formaron parte del informe. La Secretaría de Marina reportó el decomiso de 88 toneladas de cocaína, mientras que en operaciones terrestres las autoridades federales han asegurado 534.8 toneladas de distintas drogas.
A estas acciones se suma la localización y desarticulación de 2 mil 771 laboratorios utilizados para la elaboración de sustancias ilícitas.
García Harfuch insistió en que detenciones y decomisos no deben considerarse de manera aislada como la medida definitiva del éxito de la estrategia. Señaló que el propósito es conseguir que los avances institucionales se traduzcan en mayor tranquilidad para las familias.
El secretario aseguró que la instrucción presidencial es mantener y reforzar los cuatro ejes de seguridad, con énfasis en la coordinación, inteligencia, fortalecimiento institucional y atención a las causas de la violencia.
Finalmente, reiteró que el Gobierno Federal continuará trabajando sin “autocomplacencia”, al reconocer que todavía existen zonas y delitos que demandan una intervención permanente de las autoridades.



