La viralización de un video que muestra a una mujer agrediendo física y verbalmente a una bebé de aproximadamente dos años ha desatado una ola de indignación en redes sociales y entre la ciudadanía potosina. Los hechos ocurrieron el pasado miércoles 18 de junio en la Plaza del Carmen, en el corazón de la capital del estado.
En las imágenes, difundidas ampliamente en plataformas digitales, se observa a una mujer empujando una carriola con una menor a bordo, a quien le grita y sacude violentamente. Aunque la identidad de la agresora aún no ha sido confirmada, las autoridades han iniciado una investigación de oficio para dar con su paradero y esclarecer su relación con la víctima.
Tras la difusión del material audiovisual, tanto el Sistema Estatal DIF como el DIF Municipal de San Luis Potosí activaron los protocolos correspondientes para intervenir en el caso.
“A través de las primeras horas, el DIF Estatal ha iniciado acciones conforme a sus atribuciones para investigar y dar con la identidad de la persona que agrede físicamente a una menor, como se observa en un video que circula en redes sociales”, informó el organismo en un comunicado oficial.
Asimismo, se detalló que la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA) ha solicitado el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, la Guardia Civil Nacional, y los sistemas de monitoreo C4 y C5, con el objetivo de identificar y localizar a la mujer involucrada.
Por su parte, el Ayuntamiento de la capital también condenó los hechos. Estela Arriaga Márquez, presidenta del DIF Municipal, y el alcalde Enrique Galindo Ceballos expresaron su rechazo categórico a cualquier tipo de violencia infantil.
“Nada justifica el maltrato hacia la niñez. Daremos puntual seguimiento a la investigación de este caso”, aseguraron en un posicionamiento conjunto.
Hasta el momento no se ha confirmado si la menor ya fue localizada ni su estado de salud. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para que aporte información que ayude a identificar a la mujer implicada y salvaguardar el bienestar de la niña.
El caso ha generado preocupación por los mecanismos de protección a la infancia y ha reavivado el debate sobre el papel de la sociedad civil en la denuncia de casos de violencia en espacios públicos.