La creadora de contenido yucateca Elisa La Yuca, cuyo nombre real es Elisa Espinosa, generó polémica después de publicar un video donde se le ve entrando a un humedal en Sisal, Yucatán, mientras ponía música a alto volumen, perturbando a una parvada de flamencos que se encontraba en la zona.
En el video, La Yuca bromeó sobre las aves y afirmó que “se están yendo como una plaga”, comentario que provocó indignación entre usuarios y ambientalistas, quienes señalaron que su comportamiento refleja falta de conciencia sobre la protección de la fauna y el ecosistema local, especialmente durante la temporada de anidación de las aves migratorias.
Con más de 275 mil seguidores en TikTok y presencia en Instagram y Facebook, Elisa La Yuca ha construido una base de fans que apoya su estilo cómico y “sin filtro”, pero este hecho ha generado un amplio debate sobre la responsabilidad de los influencers al interactuar con la naturaleza.
Especialistas en conservación destacaron que los flamencos requieren ambientes tranquilos para alimentarse y reproducirse, y que acciones como las de la influencer pueden generar estrés y alteraciones en su hábitat.
Ante la situación, se ha señalado la necesidad de que autoridades ambientales investiguen el caso y, en su caso, apliquen sanciones por alterar un ecosistema protegido. Por su parte, Elisa La Yuca ofreció disculpas, argumentando que desconocía las regulaciones locales para la protección de la fauna, aunque la controversia continúa en redes sociales.
Este episodio resalta la importancia de que los creadores de contenido asuman responsabilidad sobre el impacto de sus acciones en el medio ambiente, especialmente cuando se trata de especies y espacios naturales protegidos.