La confrontación política alcanzó un nuevo nivel en el Congreso de la Unión. Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, anunció que presentará una denuncia penal contra Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, tras la agresión sufrida durante la última sesión de la Comisión Permanente.
El incidente
Según el testimonio de Noroña, la agresión no ocurrió “al calor de un debate”, sino que fue un acto planeado. “Me dijo: ‘Te voy a madrear, te voy a matar’”, denunció el legislador, al calificar el ataque como “con alevosía y ventaja”.
En el altercado también resultó herido Emiliano González González, colaborador cercano de Noroña, quien apareció con collarín y el brazo inmovilizado. Ambos acudirán hoy mismo a la Fiscalía General de la República (FGR) para formalizar la denuncia.
Escalada política
Morena y sus aliados en el Congreso adelantaron que impulsarán el desafuero de Moreno y de otros tres legisladores priistas que habrían participado en la agresión. El bloque oficialista asegura que “no se trata de un pleito personal, sino de un ataque a la investidura del Senado”.
La respuesta del PRI
Tras el enfrentamiento, Alejandro Moreno fijó postura pública, aunque evitó dar detalles de lo sucedido en el salón legislativo. El dirigente priista defendió su actuación y acusó a Morena de utilizar el incidente con fines políticos, en medio de un ambiente de creciente polarización.
Lo que sigue
El caso abre un nuevo frente de tensión en la política mexicana: mientras la oposición acusa a la mayoría oficialista de querer eliminar adversarios mediante procesos judiciales, Morena insiste en que el Senado no puede ser escenario de agresiones físicas ni amenazas de muerte.