La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, aseguró que el nombramiento del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez como titular de Seguridad Pública estatal no fue una decisión tomada directamente por el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, sino una propuesta realizada por la Secretaría de la Defensa Nacional.
Las declaraciones de Bonilla Valverde se dieron luego de que Mérida Sánchez se entregara a autoridades de Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones por presuntos vínculos con integrantes de Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa.
La mandataria interina explicó que el exfuncionario fue enviado a Sinaloa por instrucciones de la Sedena para asumir la Secretaría de Seguridad Pública estatal, cargo que ocupó entre agosto de 2023 y diciembre de 2024.
De acuerdo con los señalamientos de autoridades estadounidenses, el general en retiro habría proporcionado información y operado en favor de integrantes del grupo criminal durante su gestión al frente de la seguridad estatal.
Según reportes oficiales, Mérida Sánchez se entregó el pasado 11 de mayo en el consulado de Estados Unidos en Hermosillo, Sonora, y posteriormente fue trasladado por Nogales, Arizona, hasta una prisión en Nueva York, donde enfrenta el proceso judicial correspondiente.
Bonilla Valverde también sostuvo que la situación jurídica del exsecretario de Seguridad y del extitular de Finanzas estatal, Enrique Díaz Vega, no afecta directamente el funcionamiento del gobierno de Sinaloa.
El caso ocurre en medio de una creciente tensión política en la entidad, luego de que en semanas recientes surgieran señalamientos contra diversos exfuncionarios presuntamente relacionados con actividades del crimen organizado.