Un tribunal federal del Distrito Sur de California desclasificó una acusación formal contra Carlos Alberto Páez Pereda, alias “Carlitos” o “Carlitos Rugrats”, identificado por las autoridades estadounidenses como un presunto integrante de alto nivel del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la Fiscalía de Estados Unidos, el sinaloense, de 30 años, enfrenta cargos por narcoterrorismo, apoyo material a una organización terrorista extranjera, participación en una empresa criminal continua y conspiración internacional para distribuir drogas.
Las autoridades estadounidenses señalan que Páez Pereda presuntamente dirige la célula conocida como “Los Rugrats”, la cual estaría vinculada a la estructura encabezada por Ismael “El Mayo” Zambada.
Según la acusación, la organización habría utilizado una red de sicarios para cometer homicidios, secuestros y actos de intimidación con el fin de mantener el control territorial en Sinaloa y Tijuana, además de garantizar el tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos.
El documento judicial también sostiene que el acusado proporcionó combatientes, armamento, recursos económicos y apoyo logístico a esa facción durante la confrontación interna del Cártel de Sinaloa. Asimismo, se le atribuye el tráfico de metanfetamina, fentanilo, cocaína y heroína en cantidades que superan los umbrales establecidos por la legislación estadounidense.
La fiscalía afirma que la organización habría importado durante la última década decenas de miles de kilogramos de drogas y lavado cientos de millones de dólares provenientes de actividades ilícitas. Además, señala que Páez Pereda habría obtenido ingresos superiores a 10 millones de dólares en un año como presunto administrador de la organización.
La acusación también solicita el decomiso de bienes, cuentas bancarias y propiedades presuntamente vinculadas con las actividades investigadas.
Los cargos de narcoterrorismo se sustentan en la designación del Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera por parte del Gobierno de Estados Unidos en 2025. En caso de ser detenido y declarado culpable, Carlos Alberto Páez Pereda podría enfrentar múltiples sentencias de cadena perpetua, además de sanciones económicas.
Las autoridades estadounidenses precisaron que la acusación formal constituye una imputación y que el acusado mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria emitida por un tribunal competente.



