Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela dejaron un saldo preliminar de 920 personas fallecidas, cerca de 3 mil heridas y más de 50 mil desaparecidas, de acuerdo con el más reciente balance emitido por las autoridades venezolanas y organismos internacionales.
La emergencia mantiene desplegada una intensa operación de búsqueda y rescate, mientras miles de familiares esperan noticias sobre sus seres queridos entre los escombros de edificios colapsados.
El estado de La Guaira es una de las zonas más afectadas por la tragedia. En ese lugar, decenas de inmuebles se desplomaron y habitantes, voluntarios y cuerpos de emergencia trabajan sin descanso para localizar sobrevivientes. Vecinos denunciaron la falta de maquinaria pesada para agilizar las labores de rescate, por lo que muchos continúan removiendo escombros con sus propias manos.
Ante la situación, las autoridades venezolanas ordenaron la militarización de La Guaira para reforzar la seguridad y apoyar las tareas de rescate, además de contener actos de saqueo registrados tras el desastre.
La comunidad internacional comenzó a movilizar ayuda humanitaria. Equipos especializados de 17 países participan en las labores de búsqueda, entre ellos brigadas provenientes de México, Colombia, El Salvador, Ecuador, Chile y Suiza.
Por su parte, Estados Unidos anunció un paquete de asistencia humanitaria por 150 millones de dólares, además del envío de buques, aeronaves y helicópteros para fortalecer las operaciones de apoyo.
Las autoridades también informaron que, desde los dos fuertes sismos registrados el miércoles, se han contabilizado más de 130 réplicas, lo que mantiene en alerta a la población y dificulta las labores de rescate.
Los trabajos de búsqueda continúan mientras organismos nacionales e internacionales coordinan esfuerzos para localizar a miles de personas que permanecen desaparecidas y atender a los afectados por una de las mayores tragedias naturales registradas recientemente en Venezuela.



