Guadalupe y Calvo, Chih.– La esperanza de cientos de familias que habían comenzado a regresar a sus comunidades tras años de desplazamiento por la violencia vuelve a verse sacudida, luego de recientes hechos de alto impacto registrados en la región serrana.
En los últimos días, dos sucesos han reactivado el temor entre los habitantes: el asesinato de un hombre localizado con heridas de arma de fuego sobre la brecha que comunica Atascaderos con La Cieneguilla, así como la muerte de una joven tras la explosión de un presunto artefacto explosivo en la comunidad de Cinco Llagas.
De acuerdo con la información disponible, la mujer se encontraba en el patio de su vivienda cuando ocurrió la detonación. Sus familiares la trasladaron de emergencia en avioneta debido a la gravedad de las lesiones, incluida la amputación parcial de su pierna derecha; sin embargo, al arribar al aeropuerto de Frisco, en San Francisco del Oro, ya no contaba con signos vitales.
Estos hechos han vuelto a encender las alertas en la región, donde habitantes señalan que la violencia continúa afectando la vida cotidiana y la tranquilidad de las comunidades.
Algunos pobladores aseguran que la situación ha frenado el retorno completo de familias desplazadas, mientras que otras comunidades permanecen casi despobladas, como Santa Rosa, donde, según testimonios, solo habitan unas cuantas familias.
Aunque parte de la población ha intentado regresar para recuperar sus hogares y actividades productivas, el temor persiste ante la posibilidad de nuevos episodios violentos.
La Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las investigaciones por ambos hechos, mientras las familias de la región enfrentan el desafío de reconstruir no solo sus viviendas, sino también la seguridad en su vida diaria.



