Líderes europeos y el presidente estadounidense Donald Trump sostuvieron hoy reuniones estratégicas previas a la cumbre programada con el presidente ruso Vladimir Putin, que tendrá lugar el 15 de agosto en Alaska. El objetivo principal de estos encuentros fue coordinar posturas sobre el conflicto en Ucrania y la posible negociación de un alto al fuego.
Trump advirtió que habrá “consecuencias severas” si Rusia no toma medidas para avanzar hacia la paz en Ucrania. Además, planteó la posibilidad de una reunión trilateral con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, quien, sin embargo, confirmó que no asistirá a la cumbre y rechazó una propuesta rusa que implicaba concesiones territoriales, calificando el encuentro como una victoria simbólica para Moscú.
Zelenskyy enfatizó que cualquier decisión sobre Ucrania debe incluir a Ucrania y solicitó mayor presión internacional sobre Rusia. Los líderes europeos de Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido coincidieron en que Kiev debe participar activamente en las negociaciones y reafirmaron su apoyo político y financiero. Alemania, por su parte, anunció un paquete de ayuda de 500 millones de dólares respaldado por la OTAN.
Mientras tanto, los combates continúan en Donetsk, con nuevos ataques aéreos rusos reportados, y la ONU expresó su preocupación por informes de violencia sexual cometida por fuerzas rusas. La Casa Blanca describió las reuniones como un “ejercicio de escucha” para comprender mejor las perspectivas de ambos países antes de la cumbre.