El titular de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, Abraham Jeremías Pérez Ramírez, fue encontrado sin vida en su oficina, en lo que autoridades reportaron como un suicidio ocurrido en las últimas horas.
Fuentes federales señalaron que el funcionario había sido mencionado por el exdirector de Aduanas de Tampico, Alejandro Torres Joaquín, como presunto receptor de sobornos. Según dichas declaraciones, Pérez habría recibido 100 mil pesos para permitir la descarga de una embarcación con combustible de contrabando el año pasado, en el marco de una presunta red de “huachicol” fiscal al interior de la Secretaría de Marina.
Hasta ahora, la Marina únicamente ha informado el fallecimiento del funcionario sin precisar detalles sobre las causas, bajo el argumento de que el caso continúa en investigación. A través de sus redes sociales, la institución expresó sus condolencias:
“La institución extiende su más sentido pésame y solidaridad a su familia, amigos y compañeros, reiterando que se les brindarán todos los apoyos necesarios y los que por ley corresponden”.
El suceso ocurre en un momento en que el Puerto de Altamira, inaugurado en 1985 y con más de 4.5 kilómetros de muelle, se mantiene como uno de los principales puntos estratégicos de comercio marítimo en el Golfo de México y donde se han documentado múltiples operaciones de contrabando de combustible.