La incertidumbre y la desesperación se han apoderado de miles de familias venezolanas tras los dos fuertes terremotos que sacudieron el país, provocando cientos de muertes, miles de personas heridas y un número aún indeterminado de desaparecidos.
Ante las fallas en las comunicaciones y la escasez de información oficial, las redes sociales y plataformas digitales se han convertido en la principal herramienta para localizar a familiares y amigos cuyo paradero se desconoce desde la emergencia.
En diferentes ciudades de Venezuela y desde el extranjero, familiares han comenzado a difundir fotografías, datos personales y mensajes de búsqueda a través de aplicaciones como WhatsApp, Facebook y X, con la esperanza de recibir información sobre sus seres queridos.
Registros independientes creados por organizaciones y ciudadanos reportan decenas de miles de personas desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda entre los edificios colapsados y las zonas más afectadas por los sismos.
La situación también afecta a millones de venezolanos que residen fuera del país y que intentan comunicarse con sus familias sin éxito debido a las interrupciones en los servicios de telefonía e internet.
En medio de la emergencia, la misión de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas solicitó al gobierno venezolano garantizar el acceso a las redes sociales y plataformas de comunicación, al considerar que la circulación oportuna de información puede ser determinante para salvar vidas y facilitar la localización de personas desaparecidas.
Mientras continúan las tareas de rescate, miles de familias permanecen a la espera de noticias sobre sus seres queridos, confiando en que los equipos de emergencia logren encontrar a más sobrevivientes entre los escombros.



