El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, afirmó que los presuntos vínculos de los gobernadores de Sonora y Tamaulipas con el crimen organizado habían sido señalados por su partido desde tiempo atrás, luego de que un reciente reportaje revelara que ambos mandatarios son objeto de investigaciones por parte de autoridades de Estados Unidos.
El dirigente priista sostuvo que las indagatorias contra Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, representan un asunto que debe ser esclarecido por las autoridades correspondientes debido a las implicaciones que tendría para la imagen y credibilidad del país.
Moreno Cárdenas exigió al Gobierno Federal transparentar si existen gobernadores o funcionarios mexicanos con restricciones para ingresar a Estados Unidos y pidió que se investiguen a fondo los señalamientos difundidos en torno a ambos mandatarios estatales.
Asimismo, criticó que desde el poder se respalde a funcionarios señalados por presuntos nexos con grupos criminales y sostuvo que la prioridad debe ser garantizar la rendición de cuentas y el combate a la impunidad.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente controversia política derivada de reportes sobre investigaciones realizadas por autoridades estadounidenses a diversos actores públicos mexicanos. Tanto Durazo como Villarreal han rechazado las acusaciones y han señalado que se trata de señalamientos sin sustento.
El tema ha generado reacciones entre distintas fuerzas políticas, que han solicitado esclarecer la situación y brindar certeza sobre el alcance de las investigaciones y sus posibles repercusiones.