Las investigaciones sobre el manejo de recursos destinados a procesos electorales sumaron un nuevo capítulo, luego de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) incluyera a 43 personas y empresas en su lista de bloqueo financiero, tras detectar operaciones que despertaron sospechas sobre el movimiento de recursos.
La intervención de la dependencia federal comprende a 28 particulares y 15 compañías relacionadas con el sector de servicios electorales, en medio de cuestionamientos por la posible concentración de contratos y presuntas anomalías en las adquisiciones del Instituto Nacional Electoral (INE).
El caso ha colocado nuevamente bajo escrutinio las contrataciones realizadas durante la gestión de Guadalupe Taddei, ante las versiones sobre la existencia de una estructura de proveedores que presuntamente habría resultado beneficiada con adjudicaciones de organismos públicos.
Como parte de las acciones emprendidas, la UIF dio vista a la Fiscalía General de la República (FGR) mediante una denuncia para que se examine la naturaleza de las transacciones detectadas y se determine si existen hechos que pudieran constituir delitos.
Aunque la medida restringe operaciones financieras de los involucrados, Hacienda puntualizó que se trata de una disposición preventiva, sin que represente una declaración de culpabilidad. Las personas y empresas afectadas podrán ejercer su derecho de defensa conforme a la ley.
Las revisiones también se extienden al uso de recursos públicos. La Auditoría Superior de la Federación anunció que examinará de oficio las contrataciones del organismo electoral, mientras que su Órgano Interno de Control mantiene bajo revisión posibles conflictos de interés y anomalías administrativas.
Por ahora, las autoridades no han revelado las identidades de quienes fueron incorporados a la lista de bloqueo ni han establecido públicamente una relación definitiva entre los movimientos financieros investigados y los contratos cuestionados.
El avance de las indagatorias permitirá conocer si detrás de estas operaciones existieron únicamente inconsistencias administrativas o conductas que ameriten responsabilidades penales.



