Chihuahua, Chih.- En medio de una multitud que abarrotó el Centro de Convenciones y Exposiciones de Chihuahua durante el evento #YoConMaru, la gobernadora María Eugenia Campos Galván lanzó un mensaje de confrontación política y defensa de las instituciones, al asegurar que México debe combatir al crimen organizado desde el gobierno y no desde la complicidad.
Durante su discurso, la mandataria estatal agradeció el respaldo de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, de los dirigentes nacionales y estatales del Partido Acción Nacional, así como de los miles de simpatizantes que acudieron al encuentro. De manera especial, reconoció la presencia de su madre, a quien dedicó parte de su mensaje.
Campos Galván afirmó que durante años apostó por la coordinación y el trabajo conjunto con la Federación, convencida de que la colaboración institucional sería suficiente para sacar adelante a Chihuahua. Sin embargo, aseguró que con el paso del tiempo comprendió que enfrentaba a todo el aparato federal.
“Yo pensé que trabajando y cooperando sería suficiente, pero me di cuenta de que tenía enfrente todo el poder del Estado”, expresó ante los asistentes.
La gobernadora sostuvo que si una mandataria electa y en funciones puede enfrentar este tipo de presiones, resulta inevitable preguntarse qué ocurre con los ciudadanos, empresarios y familias que no cuentan con una posición de poder para defenderse.
En uno de los momentos más enérgicos de su intervención, aseguró que ha llegado el momento de tomar definiciones claras sobre el rumbo del país y advirtió que México no puede permitir que los grupos criminales influyan en las decisiones públicas.
“El futuro de México no será como Sinaloa”, afirmó, al señalar que el país debe elegir entre fortalecer a las instituciones o permitir que el crimen organizado continúe ganando espacios.
Asimismo, acusó que actualmente existe un “narcorégimen” y sostuvo que, aunque quienes gobiernan cuentan con todo el aparato del poder, la ciudadanía tiene algo más fuerte: la esperanza, la libertad y la voluntad de defender al país.
La mandataria también evocó episodios históricos de resistencia política en Chihuahua, recordando las luchas encabezadas por figuras como Luis H. Álvarez y Francisco Barrio durante el llamado Verano Caliente de 1986, al señalar que el estado ha demostrado en distintas etapas su capacidad para enfrentar las adversidades.
Finalmente, hizo un llamado a los ciudadanos a no guardar silencio ante las injusticias y a trabajar por un México donde las familias, la educación y la seguridad prevalezcan sobre la violencia y el miedo.
“¿De qué lado estamos? ¿Del lado de los delincuentes o del lado de las familias? Nosotros ya tomamos una decisión”, concluyó entre aplausos y consignas de apoyo.