Ciudad Madero, Tamaulipas.
Autoridades mantienen bajo resguardo las instalaciones de la Academia Militarizada de Marina Doenitz, donde el pasado 17 de julio falleció la menor Dafne Zapata, de 13 años, durante un campamento de verano. El plantel permanece asegurado mientras continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del caso y las denuncias sobre presuntos maltratos al interior de la institución.
De acuerdo con información de Infobae, tras la muerte de la adolescente han surgido testimonios de alumnos, exalumnos y familiares que señalan presuntos actos de abuso, castigos físicos, acoso y otras conductas irregulares que, según las declaraciones difundidas, habrían ocurrido dentro de la academia durante las actividades del sistema militarizado.
La Academia Militarizada de Marina Doenitz, ubicada en Ciudad Madero, ofrece servicios educativos de nivel primaria, secundaria y bachillerato, además de organizar campamentos de verano con modalidad de internado.

Según información pública, la institución es dirigida por Jorge Luis Ponce Ortega, mientras que Alfonso del Ángel Castellanos figura en el área administrativa de Primaria y Secundaria y Gioconda Beauvoir Mora como responsable del área de alumnas.
De acuerdo con el Gobierno de Tamaulipas, el plantel está incorporado a la Secretaría de Educación; sin embargo, no cuenta con autorización por parte de la Secretaría de Marina, pese a utilizar esa denominación en su nombre e imagen institucional.
Reportes difundidos tras el caso indican que el campamento de verano tenía un costo de hasta 25 mil pesos por un periodo de tres semanas bajo un esquema de internado. Aunque la academia retiró sus redes sociales, continúan circulando materiales promocionales donde se anunciaban las inscripciones para el programa y para los distintos niveles educativos.
Después del fallecimiento de Dafne, diversos exalumnos ofrecieron declaraciones a medios de comunicación y en redes sociales, en las que describieron presuntos castigos físicos, aislamiento y restricciones durante su permanencia en la institución.

Algunos testimonios también señalan que existían denuncias de presunto acoso entre estudiantes y hacia alumnas por parte de integrantes del personal, hechos que forman parte de los señalamientos públicos difundidos tras el caso.
La madre de la menor, Alejandra Quintos, informó que varios estudiantes han rendido declaraciones ante el Ministerio Público sobre las condiciones que, según sus testimonios, enfrentaban los menores dentro del campamento. Indicó que las autoridades ministeriales continúan recabando información para integrar la carpeta de investigación.
Entre los testimonios difundidos en distintos medios también se mencionan presuntas prácticas en las que algunos alumnos habrían sido obligados a agredirse físicamente entre sí y, de acuerdo con las versiones públicas, a consumir sustancias para soportar los entrenamientos. Estas afirmaciones forman parte de las investigaciones en curso y hasta el momento no han sido confirmadas oficialmente por las autoridades.
Las autoridades mantienen aseguradas las instalaciones de la academia mientras continúan las diligencias para determinar posibles responsabilidades y esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de la menor.



