Derek Maltz, exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), planteó que el Gobierno mexicano considere ampliar la colaboración con Washington para enfrentar a las organizaciones criminales, incluso mediante capacidades especializadas de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El exfuncionario dirigió el planteamiento a la presidenta Claudia Sheinbaum y señaló que México podría solicitar herramientas de inteligencia, vigilancia y logística, además de otros recursos especializados.
De acuerdo con Maltz, una colaboración de este tipo tendría que desarrollarse en coordinación con las autoridades mexicanas y bajo el respeto a la soberanía nacional, por lo que su propuesta no consiste en una operación unilateral de fuerzas estadounidenses dentro de México.
Otro punto de su mensaje estuvo dirigido a las estructuras que presuntamente facilitan las actividades de las organizaciones criminales. Maltz sostuvo que funcionarios o políticos que colaboren conscientemente con los cárteles deben ser investigados y, en caso de acreditarse responsabilidades, enfrentar los procesos correspondientes.
Sus declaraciones se producen mientras los gobiernos de México y Estados Unidos mantienen diferencias sobre los límites que debe tener la cooperación en seguridad.
Sheinbaum ha reiterado que su administración está dispuesta a mantener la coordinación bilateral, pero ha rechazado la presencia de fuerzas estadounidenses realizando operaciones militares en territorio nacional.
Durante sus recientes declaraciones públicas, la mandataria también ha insistido en que las decisiones sobre la seguridad y el rumbo del país deben tomarse respetando la soberanía de México.
El planteamiento de Maltz vuelve a colocar en la discusión el alcance que podría tener la colaboración entre ambos países frente al narcotráfico y las organizaciones criminales, particularmente en áreas como intercambio de inteligencia y capacidades tecnológicas.



