CHIHUAHUA, CHIH. – En medio de un panorama donde el estado de Chihuahua enfrenta constantes retos en materia de seguridad y busca fortalecer sus corporaciones, decenas de aspirantes a integrarse a las fuerzas estatales se encuentran en el abandono institucional. Tras haber acreditado rigurosos procesos de selección durante el año pasado, hoy denuncian la falta de certeza, fechas y respuestas claras sobre el inicio de su capacitación, viendo con preocupación el inminente vencimiento de sus evaluaciones.
Se trata de ciudadanos que respondieron puntualmente a las convocatorias de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) emitidas en 2025 para ocupar plazas como Policías de Proximidad, agentes de Vialidad, elementos de Investigación y Custodios.
A pesar de haber cumplido satisfactoriamente con la entrega de documentación, exámenes médicos, evaluaciones físicas, psicológicas y las rigurosas pruebas de control de confianza, los seleccionados continúan en una larga e indefinida lista de espera.
La promesa original de las autoridades contemplaba el ingreso formal a las academias para los primeros meses del presente año 2026. Sin embargo, a casi la mitad del año, la información brilla por su ausencia.
La principal preocupación de los afectados radica en un factor de tiempo: los exámenes de control y confianza tienen vigencia y están próximos a expirar durante el mes de julio. De agotarse este plazo sin abrirse las academias, el costoso e invertido proceso quedará invalidado, obligando a los aspirantes a repetir todo el trámite desde cero en futuras convocatorias.
Detrás de cada folio archivado hay un esfuerzo económico y familiar. Muchos de los afectados tuvieron que trasladarse desde municipios como Hidalgo del Parral y otras regiones del estado hacia la capital para poder sostener las evaluaciones, costeando de sus propios bolsillos los gastos de hospedaje, transporte y alimentación con la firme ilusión de servir a la ciudadanía.
“No estamos exigiendo un pase automático ni presionando para saltarnos los filtros, lo único que pedimos es una respuesta clara y oficial”, manifestaron de forma anónima algunos de los afectados.
Los aspirantes señalan que, si por cuestiones presupuestales u operativas las academias no se van a realizar, la SSPE tiene la obligación de informarlo de manera formal para que puedan tomar decisiones sobre su futuro laboral y personal. De lo contrario, si los cursos siguen en pie, exigen que se fije una calendarización real que detenga las especulaciones.
Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado no ha emitido un posicionamiento oficial respecto al estatus de estas generaciones de aspirantes ni sobre el destino de los grupos que, según reportes internos, ya se encontraban prácticamente listos para iniciar su adiestramiento.