El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió sobre la posibilidad de que organizaciones criminales mexicanas utilicen drones contra intereses estadounidenses, al señalar que estos dispositivos ya son empleados por grupos del narcotráfico en enfrentamientos contra facciones rivales.
Durante una comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, Rubio abordó diversos desafíos de seguridad para su país y expresó preocupación por la evolución de las capacidades operativas de los cárteles de la droga.
“El uso de drones por parte de los cárteles ya es una realidad en sus disputas internas, y podemos imaginar que en algún momento podrían emplearlos contra nuestros propios intereses”, señaló el funcionario.
En su intervención, Rubio sostuvo que durante años organizaciones criminales y grupos considerados adversarios de Estados Unidos operaron con relativa libertad en distintos puntos del hemisferio occidental, situación que, afirmó, ha comenzado a cambiar bajo la actual administración.
El secretario de Estado destacó las acciones emprendidas por el gobierno estadounidense contra organizaciones criminales transnacionales, entre ellas la pandilla MS-13, el Tren de Aragua y diversos cárteles del narcotráfico, a los que calificó como amenazas para la seguridad regional.
Asimismo, aseguró que Estados Unidos mantiene una estrategia de cooperación internacional para combatir estas estructuras delictivas y frenar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación por el uso de tecnologías como drones por parte de grupos criminales, los cuales han sido utilizados en diversas regiones de México para labores de vigilancia, reconocimiento y ataques contra organizaciones rivales.
Rubio reiteró que el combate a estas organizaciones continuará siendo una prioridad para la política de seguridad de Estados Unidos, al considerar que representan un riesgo tanto para la estabilidad regional como para la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.