La reaparición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, generó nuevas reacciones en la oposición. El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve, exigió que se esclarezca la situación del mandatario y acusó a Morena de proteger a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Luego de permanecer alrededor de 70 días fuera del escenario público, Rocha Moya difundió un mensaje en redes sociales en el que aseguró que permanece en su domicilio de Culiacán y que no cuenta con protección de corporaciones federales.
Tras esta publicación, el legislador priista afirmó que la reaparición ocurrió como consecuencia de la presión pública generada por las dudas sobre el paradero del mandatario y sostuvo que aún existen interrogantes sobre las circunstancias de su separación del cargo.
Añorve también acusó a Morena de cerrar filas para respaldar a funcionarios y personajes políticos que han sido señalados en distintos casos relacionados con presuntos actos de corrupción, investigaciones en Estados Unidos o posibles vínculos con el crimen organizado, aunque no presentó nuevas pruebas sobre dichas afirmaciones.
El senador vinculó además el caso de Rocha Moya con la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, al considerar que las autoridades federales aún no han aclarado diversos aspectos de ese operativo y que persisten dudas sobre la actuación del Gobierno.
Asimismo, relacionó las recientes críticas del Gobierno federal contra el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, con el anuncio de la próxima publicación de un libro del diplomático, al señalar que la reacción oficial busca desacreditar posibles revelaciones.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que su administración no defenderá a ningún funcionario frente a señalamientos sin pruebas, al tiempo que ha reiterado que cualquier acusación debe sustentarse con evidencias y seguir el debido proceso.



