Ciudad de México.- En el marco del segundo aniversario de su victoria electoral de 2024, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó un acto multitudinario en el Monumento a la Revolución, donde defendió la soberanía nacional, rechazó cualquier tipo de injerencia extranjera y llamó a la ciudadanía a respaldar el proyecto de la Cuarta Transformación.
Durante un mensaje de poco más de una hora, la mandataria federal abordó temas de seguridad, cooperación internacional y la relación con Estados Unidos, insistiendo en que México es un país libre, independiente y soberano.
Uno de los puntos centrales de su discurso fue la polémica generada por la solicitud de autoridades estadounidenses para la detención con fines de extradición de varios ciudadanos mexicanos, entre ellos funcionarios públicos. Sheinbaum cuestionó que se busque influir en decisiones que corresponden exclusivamente a las instituciones mexicanas y advirtió sobre los riesgos de permitir que intereses externos intervengan en asuntos internos del país.
“México no es piñata de nadie”, expresó ante miles de simpatizantes congregados en la Plaza de la República.
La presidenta también hizo referencia a la investigación relacionada con la muerte de dos agentes estadounidenses durante una visita a un presunto laboratorio clandestino en Chihuahua. Señaló que la Fiscalía General de la República mantiene abiertas las indagatorias correspondientes y reiteró que ningún agente extranjero puede realizar funciones reservadas a las autoridades mexicanas.
En materia de seguridad, afirmó que su administración continuará colaborando con otros países en el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada, pero dejó en claro que dicha cooperación no implica subordinación.
“Cooperación no significa subordinación, colaboración no significa sometimiento”, sostuvo al defender el principio de no intervención establecido en la Constitución mexicana.
Asimismo, Sheinbaum aseguró que su gobierno no protegerá actos de corrupción ni vínculos con grupos criminales, independientemente de la filiación política de los involucrados, y afirmó que las instituciones mexicanas son las responsables de investigar y sancionar cualquier conducta ilícita.
Durante la parte final de su discurso, lanzó críticas contra sectores de la oposición a quienes acusó de respaldar presiones externas con fines políticos y sostuvo que la transformación impulsada por su movimiento continuará avanzando.
La mandataria convocó además a realizar asambleas informativas en plazas públicas de todo el país para difundir los logros y objetivos de su administración, al tiempo que llamó a defender la independencia nacional.
“Vamos a defender la soberanía y la independencia de México”, afirmó.
Tras 65 minutos de mensaje, la presidenta concluyó refrendando su compromiso con el país y asegurando que continuará trabajando bajo los principios de honestidad, amor al pueblo y defensa de la patria.