La presidenta Claudia Sheinbaum informó que los dos agentes de la CIA que permanecían en Chihuahua tras un operativo realizado en la entidad abandonaron el país luego de que el Gobierno de México solicitara su salida o regularización formal ante las autoridades mexicanas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que en total eran cuatro agentes estadounidenses los que se encontraban en territorio mexicano relacionados con labores de inteligencia en Chihuahua. Dos de ellos fallecieron semanas atrás en un accidente carretero, mientras que los otros dos no contaban con acreditación oficial para realizar actividades de inteligencia en el país.
Sheinbaum detalló que los agentes ingresaron a México con documentación legal, ya fuera mediante pasaportes diplomáticos o de turista, pero sin registrar formalmente las actividades de inteligencia que realizaban.
La presidenta señaló que, conforme a los protocolos establecidos, se les solicitó registrarse oficialmente o abandonar el territorio nacional, decisión que finalmente derivó en su salida del país.
El caso surgió tras un operativo realizado en el municipio de Morelos, Chihuahua, donde autoridades estatales participaron en el desmantelamiento de un presunto laboratorio clandestino relacionado con la producción de drogas sintéticas.
De acuerdo con información oficial, en el lugar fueron asegurados miles de litros de sustancias químicas, decenas de toneladas de precursores sólidos y aproximadamente dos mil litros de metanfetamina.
La controversia aumentó luego de que se conociera que dos ciudadanos estadounidenses vinculados con el operativo fallecieron en un accidente automovilístico junto con Pedro Román Oseguera, director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua.
Las investigaciones derivaron en la intervención de la Fiscalía General de la República, que citó a comparecer a diversas personas involucradas en el operativo, incluida la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para esclarecer la participación de agentes extranjeros y determinar posibles responsabilidades relacionadas con seguridad nacional.
La presidenta reiteró que cualquier agente extranjero que realice labores de inteligencia en México debe cumplir con los mecanismos de acreditación y coordinación establecidos por el Gobierno federal.