Una ambulancia de la Cruz Roja Mexicana que realizaba el traslado urgente de una persona atropellada protagonizó un aparatoso accidente durante la madrugada de este domingo, luego de volcar en el cruce de la avenida Zarco y calle 66, dejando como saldo a dos socorristas lesionados y un paciente que tuvo que ser transferido a otra unidad para continuar su atención médica.
Los hechos se registraron alrededor de las 12:00 a 1:00 de la madrugada, cuando la unidad 035 de Cruz Roja se dirigía a un hospital de la ciudad con un hombre que había sido atropellado en la salida a Cuauhtémoc.
De acuerdo con los reportes preliminares, al llegar al cruce de Zarco y 66, una camioneta Chevrolet Tornado presuntamente le cerró el paso a la ambulancia. Ante la inminente colisión, el operador realizó una maniobra para evitar el impacto; sin embargo, perdió el control de la unidad de emergencia.
La ambulancia se proyectó hacia un costado de la vialidad, impactándose primero contra una bomba despachadora de una estación de servicio y posteriormente contra una barra metálica de contención, para finalmente terminar volcada, provocando una intensa movilización de corporaciones de emergencia y seguridad.
Tras el percance, el conductor y un paramédico resultaron con diversas lesiones, por lo que recibieron atención médica en el lugar. En tanto, el paciente que era trasladado fue rescatado de la unidad siniestrada y posteriormente transbordado a otra ambulancia para continuar su traslado hacia un nosocomio.
Elementos de la Policía Vial acudieron para abanderar la zona, controlar el tráfico y levantar el reporte correspondiente, mientras personal de rescate y bomberos inspeccionó el área para descartar riesgos derivados del impacto contra la infraestructura de la gasolinera.
La circulación se vio afectada durante varias horas debido a las maniobras para retirar la ambulancia accidentada y realizar las investigaciones que permitan establecer con precisión la mecánica del accidente y deslindar responsabilidades.
El incidente generó preocupación entre los cuerpos de emergencia, ya que ocurrió mientras los socorristas cumplían con una labor de auxilio y trasladaban a una persona en condición vulnerable, convirtiendo una atención prehospitalaria en una escena de alto riesgo para todos los involucrados.