Al menos una decena de funcionarios mexicanos, tanto en funciones como retirados, en su mayoría vinculados con Morena, habrían establecido contacto con autoridades de Estados Unidos para buscar acuerdos de cooperación, de acuerdo con un reportaje publicado por The New York Times.
La publicación, basada en información proporcionada por ocho personas con conocimiento del tema que solicitaron permanecer en el anonimato, señala que entre los involucrados habría gobernadores y legisladores, aunque no se revelaron sus identidades.
Según el diario estadounidense, los funcionarios presuntamente se ofrecieron como informantes sobre otros integrantes del partido mientras buscan obtener protección ante posibles investigaciones o señalamientos relacionados con presuntos vínculos con el narcotráfico.
El reportaje sostiene que varios de ellos intentan anticiparse a eventuales indagatorias que, consideran, podrían dirigirse en su contra en el futuro.
La información fue difundida días después de la divulgación de audios atribuidos a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, en los que presuntamente habla sobre estrategias para enfrentar posibles sanciones por parte del gobierno estadounidense.
El contexto también coincide con las acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros exfuncionarios de su administración por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Hasta el momento, el gobierno de México ha rechazado las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses. La presidenta Claudia Sheinbaum ha calificado las investigaciones como un acto de injerencia extranjera y ha insistido en que se presenten pruebas que sustenten los señalamientos, además de descartar una posible entrega de funcionarios mexicanos a Estados Unidos.



